domingo, 30 de diciembre de 2012
La vida de Ester
Hoy en la iglesia hemos empezado a estudiar el libro de Ester. Hemos estudiado el capítulo 1 y 2 pero me ha impactado tanto la historia relatada que no he podido aguantarme en terminar de leerme el libro. Además hoy supe que es un libro donde no se menciona a Dios, y me asombró más aún y me creó muchísima curiosidad. Es un libro que ya he leído hace mucho tiempo, pero hoy era como si fuese la primera vez que lo leía en mi vida.
Ha sido un libro que me ha cautivado desde el momento en el que empezamos a leerlo, porque lo he vivido mientras lo leía. El valor de la mujer en aquella época no era reconocido, incluso podría decir que muchas veces se le consideraba más como un objeto. Y la vida que se refleja de Ester me ha transmitido una mujer luchadora por ella y por su pueblo.
Ella siendo judía llegó a ser reina junto con el rey Asuero en Susa, la capital del reino. Por mandamiento y decreto del rey tuvo que ser presentada a Él junto a otras mujeres. Como decíamos hoy en la iglesia, tuvo que ser presentada a un casting obligatorio. Al rey le encantó y la coronó reina.
Lo que me ha transmitido Ester a través de este libro sobre su persona es que era humilde, porque no se refleja en los capítulos que se exaltara al llegar ser reina, ni creó orgullo en ella; era obediente, porque aceptó el mandamiento del rey; y otra cualidad que me ha impactado en ella ha sido su valentía, y más aún en la época en la que ella vivió.
¿Por qué su valentía? Porque como comenté antes ella era judía y nunca mencionó al rey de que lo era. Pero un día un hombre llamado Amán, a quien el rey engrandeció y lo puso por encima de todos los príncipes, tuvo la desagradable idea de hacer un escrito con la orden de destruir, matar y aniquilar a todos los judíos. Al enterarse Ester mandó comunicar a todos los judíos que ayunaran durante tres días, y al tercer día ella hablaría con el rey (cosa que no era conforme a la ley). Ella luchó por su pueblo, pudo haber mirado por ella solamente pero intercedió por su pueblo también. Ella ayunó durante tres días, no se precipitó ni actuó de primeras. Ella al tercer día habló con el rey, cosa que no era conforme a la ley.
Y el pueblo judío se salvó...
A veces no entendemos ciertas circunstancias que ocurren en nuestras vidas. Cuando leí el capítulo en el que Ester era obligada a ser reina me pareció injusto, pero luego ví como Dios la usó para poder salvar al pueblo judío. Usó a una mujer en aquel tiempo, algo que parecía imposible. Y ella fue valiente, humilde, obediente, luchadora...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)